1: Calienta 1.5 litros de leche en una olla hasta que comience a hervir.
2: Añade 45 ml de zumo de limón o 45 ml de vinagre y mezcla bien.
3: Cocina la mezcla a fuego lento hasta que la leche se cuaje.
4: Agrega 2 cucharadas de hojas de romero y 1/2 cucharadita de sal.
5: Mezcla y añade pimienta al gusto.
6: Vierte la mezcla en un colador forrado con una tela y deja que escurra.
7: Deja enfriar y disfruta tu queso fresco.