1: Convertir las hojuelas de avena en harina.
2: En un bowl, colocar una taza de harina de avena, añadir una pizca de sal y una cucharada de polvo de hornear.
3: Agregar poco a poco 6 cucharadas de agua tibia y mezclar, añadiendo más agua si es necesario.
4: Al final, añadir el aceite de oliva y amasar hasta que la masa esté manejable y no pegajosa.
5: Dividir la masa en 2 pedazos y luego cada mitad en 4, formando un total de 8 trozos.
6: Dar forma a los trozos de masa en bolitas y luego aplanarlas para formar el pan de pita.
7: Engrasar una sartén y calentar a fuego medio.
8: Cocinar el pan de pita uno por uno hasta dorar por ambos lados, ajustando el tiempo según la preferencia de suavidad o tostado.