1: Limpia bien la fruta con agua y vinagre.
2: Coloca la fruta en una olla, puedes cortarla o agregarla entera.
3: Agrega la chía y el endulzante.
4: Comienza a cocinar y observa cómo la fruta se deshace.
5: Cuando empiece a espesar, añade el jugo de ½ limón.
6: Deja que se espese completamente y aplasta la fruta con una cuchara de madera.
7: Si es necesario, agrega el jugo del ½ limón restante para espesar.
8: Mientras esté caliente, coloca la mermelada en un envase de vidrio resistente al calor.
9: Tapa el envase, deja enfriar y luego refrigera.